¿Alguna vez has escuchado hablar del término abuelo golondrina? Hablamos de una situación muy habitual, sobre todo en los meses de vacaciones, cuando se produce la rotación familiar. Sin embargo, son muchos los mayores que viven con los hijos, estando a su cargo cuando pasan a ser dependientes

Seguramente hayas escuchado alguna vez el caso de algún abuelo que está dos o tres meses con cada hijo, con el fin de que no viva solo en casa, evitando también su alojamiento en una residencia de mayores si no es de su interés.

Durante los meses de vacaciones, muchas familias se encuentran con el “problema” de no saber qué hacer con sus padres, pues ya son mayores para llevarlos de vacaciones con ellos. Es en estos casos cuando el término “abuelo golondrina” toma su máximo apogeo.

En este momento es cuando los hijos se van turnando para hacerse cargo de los mayores y posibilitar al otro su escapada vacacional. Esto, aunque parezca una solución más que buena, puede ocasionar problemas en los ancianos, ya que pueden surgir los problemas de adaptación, desorientación y desarraigo. Y es que, no debemos olvidar, que la rutina es muy importante para este rango de edad.

Por otro lado, el cambio de domicilio (dependiendo de la distancia), puede provocar un cambio de médico o de centro hospitalario donde se lleve el control o los tratamientos pertinentes de la persona mayor, lo que puede ser perjudicial.

Ha sido la propia SEGG (Sociedad Española de Geriatría y Gerontología) la que ha alertado de estos riesgos que puede sufrir el abuelo golondrina. Según los datos que ha ofrecido el Instituto Nacional de Estadística, el 0,6% de las personas mayores dependientes cambia de domicilio con frecuencia, pero el 2,8% sufre la rotación por casa de sus al menos una vez al año, y las vacaciones son uno de los puntos calientes.

No podemos olvidar que tener con nosotros a un abuelo puede ser más que satisfactorio. Sin embargo, puede conllevar problemas de organización. Para evitar problemas médicos, se recomienda que los mayores siempre lleven consigo un informe médico donde se puedan observar las dolencias o enfermedades que padezca y los fármacos que está tomando.

Si bien es cierto que los cambios no son muy favorables para las personas mayores, debemos al menos ofrecerles un poco de intimidad, rutina y tranquilidad, para favorecer así su bienestar dentro de la casa.

Otra de las opciones más recomendables en este sentido es mantener a la persona en la casa donde resida de manera habitual y contratar los servicios de un profesional de ayuda a domicilio especializado en el cuidado de mayores. En mSoluciona contamos con estos servicios, con la experiencia y la formación necesaria para desempeñar esta gran responsabilidad.

Y es que, los abuelos golondrina, no siempre sobrellevan bien el hecho de rotar de casa, por lo que valorar otras opciones como la de la ayuda a domicilio puede ser una gran decisión.

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